TARIMAS MACIZAS IMA

Hasta no hace mucho colocar una tarima maciza con el sistema tradicional sobre rastreles, suponía un proceso laborioso, que implicaba mucha mano de obra con largos plazos de ejecución.

Para evitar en gran parte estos problemas, hay una nueva generación de tarimas macizas estabilizadas de humedad, terminadas en fábrica con acabados superiores a los hechos a mano que se pueden colocar sobre rastreles, y también pegadas sobre una base de terrazo o solera especial, bien nivelada, con colas de xilano que no contienen humedad.

En la base se colocan los rastreles de pino cuperizado cada 35 o 40 cm de separación, se nivelan y sujetan al soporte, después se colocan las tarimas de manera transversal a los rastreles, clavándolos en éstos.

Estas instalaciones son menos recomendables en nuestra región, por los cambios bruscos de temperatura y humedad, por lo complicado que resulta mantenerlas entre el 45-70% de humedad, que sería lo ideal, para no perder contenido de agua que puede dar lugar a la aparición de pequeñas grietas y en algunos casos ruidos molestos para el usuario en la colocación tradicional sobre rastreles.

Con la madera empleada en fabricar una tarima maciza de 20 ó 22mm de grueso, se pueden fabricar 3 o 4 tarimas flotantes tricapa, que resultan más ecológicas.